|
:: CUCHILLO DE PALO :: |
 |
|
PALOS DE CIEGO |
|
Aureliano
Rodríguez Larreta |
Así como tantas
veces en este país se han iniciado construcciones sin saberse realmente
por qué y para qué —valga el ejemplo de algo tan importante
como el proyecto de integración subregional del Mercosur en 1991—,
provocando a la postre la inevitable decepción; así como
tantas veces eso ocurre, también suele hablarse machaconamente
de algunos temas que, por ignorancia general de su verdadero significado
y falta de seriedad para averiguarlo —valga el ejemplo actual de
un tratado de libre comercio con Estados Unidos—, pasan a convertirse
en rótulos desgastados, muletillas insignificantes y, lo que es
peor, fuente de nuevos espejismos y semilla de futuras frustraciones.
No otra cosa es lo que está sucediendo con el tratamiento público
de, precisamente, los dos ejemplos antes citados, que en realidad pertenecen
a una sola discusión. Y en este punto es inevitable caer en otra
muletilla desgastada (por no dársele contenido), que es la petulante
frase de “inserción internacional del país”.
De esta deserción a la razón y al conocimiento no se escapa
nadie: ni gobernantes (con alguna digna excepción a contar con
muy pocos dedos) ni políticos opositores (con la excepción
del senador nacionalista Sergio Abreu, que por lo menos se molestó
en escribir un análisis sobre el tema) ni responsables de espacios
de comunicación, es decir, colegas periodistas que a diario preguntan,
informan y comentan sin saber de lo que están hablando o escribiendo.
Ya desde el final del gobierno anterior —y con mayor precisión
desde la crisis de 2002—, están puestos sobre la mesa estos
asuntos, que en verdad conforman una única discusión. Pero
ella nunca ha sido debidamente acometida. Tampoco tuvo lugar en el debate
electoral de 2004.
Ahora, enredado el país en un conflicto político bilateral
con la Argentina —que en rigor es ajeno al dilema de la petulancia
pero se le utiliza para improvisar en éste—, aventurar ideas
sueltas sobre el destino del país se ha convertido en el último
grito de la moda. La ignorancia y la falta de interés en saber,
sin embargo, continúan incambiadas.Tanto en el gobierno como en
la oposición, y lo mismo en el Parlamento que en los medios de
comunicación, sólo se atina a dar palos de ciego en esto
que podría resumirse en dos palabras: política exterior.
LA CARA INTERNA DE UN TLC
La improvisación
parte de unas cuantas evidencias: el Mercosur tal como es y está,
no sirve a los intereses de los países pequeños, no cumple
con sus cometidos ni contiene mecanismos de solidaridad, no respeta sus
propias normas (libre acceso a mercados y unión aduanera), soporta
el bilateralismo de los países grandes y actualmente también
ha dejado de ser el primer mercado para las exportaciones de economías
como la uruguaya. En contraste, Estados Unidos ha pasado a ser el primer
cliente de Uruguay. Compra 60% de la carne que el país exporta.
En conclusión: es necesario negociar un tratado de libre comercio
(TLC) con aquel país, y si para ello fuera necesario, salir del
Mercosur.
Deshacer la simpleza de tan cautivante silogismo podría requerir
una extensión desmedida para este espacio. En primer lugar porque
él expulsa del análisis todas las razones que llevaron a
este país a concebir la integración regional como factor
inevitable de una estrategia de desarrollo a largo plazo. Y en segundo
término porque niega a Uruguay toda posibilidad de actuar para
reformar el Mercosur y corregir sus deficiencias.
Puede resultar más útil, en cambio, explicar qué
significa un TLC, que alcances debe tener y a qué normas internacionales
debe sujetarse. La Organización Mundial del Comercio (OMC) —de
la que son miembros 135 países y sin excepción todos los
americanos—, como heredera del antiguo GATT, apoya su andamiaje
normativo en la cláusula de la nación más favorecida.
Tras su objetivo final de liberalizar el comercio mundial, por esta cláusula
la OMC determina que toda ventaja comercial concedida por un país
a otro, se hará automáticamente extensiva a los demás
miembros. Pero contempla la excepción de las zonas de libre comercio
y las uniones aduaneras, bajo cuyo amparo se firmaron, a lo largo de la
segunda mitad del siglo XX, todos los TLCs, las uniones aduaneras y en
general los movimientos de integración regional basados en la liberación
comercial recíproca y no extensiva a terceros países. Se
legitimó así la preferencia arancelaria en que se basan
esos sistemas.
Para merecer el reconocimiento como zona de libre comercio, el TLC que
la crea debe observar dos requisitos principales: incluir en el programa
de liberación la totalidad de la nomenclatura arancelaria (es decir,
todo el universo de bienes comercializables) y extender la supresión
del arancel aduanero hasta cubrir “lo esencial” del comercio
entre las partes; un concepto, este último, que equivale a una
liberación total de aproximadamente 96% del comercio recíproco.
En las últimas décadas los países industrializados,
con Estados Unidos a la cabeza, han impuesto a los TLCs nuevos contenidos,
no arancelarios. Se extreman las normas técnicas y sanitarias,
se introduce como condición el tratamiento preferente para compras
gubernamentales, e infaltablemente se exige la apertura del sector de
servicios, y una legislación abierta en materia de propiedad intelectual
(patentes industriales). También se deben negociar las normas disciplinarias
del propio tratado, que en el mejor de los casos diseñarán
un sistema de solución de controversias al estilo del obtenido
por México en el TLC de América del Norte.
LA “PERFORACIÓN”
DEL MERCOSUR
Para justificar la
súbita reacción de ir a golpear las puertas de la Casa Blanca
en busca de un TLC, suele recordarse cuántas veces las normas del
Mercosur han sido “perforadas” (o peor aún, “pinchadas”)
por sus propios miembros en el mercado interno. La vulgaridad unida a
la ignorancia no tiene límites. Pero además se juega con
la verdad, porque es verdad que esas violaciones existen.
También es verdad que las exigencias de la unión aduanera
y de la política comercial común han sido dejadas de lado
con frecuencia en las relaciones externas, en particular en las negociaciones
de libre comercio con México y con los países andinos, donde
se ha quebrado la norma de negociar en bloque. Pero no debe ocultarse
que en todos estos casos se ha tratado con países latinoamericanos
miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración
(Aladi), y que es dentro de este marco jurídico donde finalmente
los acuerdos de libre comercio son protocolizados como “acuerdos
de complementación económica” y amparados en las normas
de la OMC.
Cosa muy distinta sería negociar un TLC, en solitario, con Estados
Unidos. Incluso si los otros miembros le dieran “permiso”
a Uruguay para hacerlo, como quedó insinuado en enero pasado, las
consecuencias comerciales, estatutarias y políticas serían
inocultables para el Mercosur.
Por la importancia económica y política de Estados Unidos;
porque el Mercosur tiene vigentes una decisión específica
y un acuerdo con aquel país, para negociar en el formato cuatro
más uno; porque un eventual TLC bilateral disolvería la
preferencia arancelaria (y de cualquier otra naturaleza) de la unión
aduanera; y porque ello supondría una ruptura grave de la estrategia
del bloque en la negociación del ALCA, con esa actitud Uruguay
se colocaría de hecho fuera del sistema subregional de integración.
Este Mercosur tal como hoy existe, aun agotado y plagado de deficiencias,
con la adhesión de Venezuela conforma la alianza de mayor poder
económico y político que jamás se haya intentado
en América Latina. En él, como miembro pleno, Uruguay tiene
poder de veto. Cabe preguntarse cuál sería el beneficio,
para este pequeño país, de colocarse al margen.
Cuchillo
de palo anteriores
|
16.08.08
Caducidad: No anular, pero sí
derogar 
09.08.08
La Ministra, de la revista al Parlamento

02.08.08
OMC y Mercosur en la hora de la alta
política 
26.07.08
OBAMA EN LA RUTA ATLÁNTICA

19.07.08
Cacciola preso, Trócoli en
libertad 
12.07.08
Unasur (3): Consejo de Defensa en
panorama dispersivo 
05.07.08
Colombia: la “inteligencia”
inteligente 
28.06.08
Unasur (2): la estrategia del poder
regional 
21.06.08
De nuevo, la Plaza de Mayo

14.06.08
Unasur (1): primera aproximación.

07.06.08
Profundo cambio sociopolítico
en EE.UU. 
24.05.08
Consejo Sudamericano de Defensa.
Intento precipitado 
17.05.08
La chapuza nacional 
10.05.08
El balotaje, un sistema obstruccionista
y mayoritario 
03.05.08
Debatir la tributación, sin
malas artes 
26.04.08
La Justicia sólo precisa de
paz y olvido 
19.04.08
El Derecho, sin majestad ni imperio

12.04.08
Ni resolver conflictos ni prevenirlos

05.04.08
Un Mercosur irrelevante 
29.03.08
Chávez, Morales, Correa: Afinidades
y Diferencias 
15.03.08
Conflicto andino: una solución
latinoamericana 
08.03.08
Gonzalo Fernández, un tipo
con suerte 
01.03.08
Unasur ante la discordia estratégica

23.02.08
Divergencia y desconfianza en América
del Sur 
16.02.08
El consejo de Felipe y nuestra
alarma de fragmentación 
Ver archivo
de los años 2005 al 2007 |
|
|
|
:: Artículos |
16.08.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Caducidad:
No anular, pero sí derogar
09.08.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
La
Ministra, de la revista al Parlamento
02.08.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
OMC
y Mercosur en la hora de la alta política
26.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
OBAMA
EN LA RUTA ATLÁNTICA
19.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Cacciola
preso, Trócoli en libertad
12.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Unasur
(3): Consejo de Defensa en panorama dispersivo
05.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Colombia:
la “inteligencia” inteligente
28.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Unasur
(2): la estrategia del poder regional
21.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
De
nuevo, la Plaza de Mayo
14.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Profundo
cambio sociopolítico en EE.UU.
07.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Profundo
cambio sociopolítico en EE.UU.
24.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Consejo
Sudamericano de Defensa. Intento precipitado
17.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
La
chapuza nacional
10.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
El
balotaje, un sistema obstruccionista y mayoritario
03.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Debatir
la tributación, sin malas artes
26.04.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
La
Justicia sólo precisa de paz y olvido
20.05.06
| Por José Ignacio López
Arriba,
en los Altos de Lircay
Resulta curioso, por decir lo menos, lo poco conocida que es esta
Reserva, cuando en ella se esconde una Cordillera imponente que guarda historias
hasta de extraterrestres.
19.11.05
| 212 AÑOS DE ROCHA
Una
capicúa insoslayable
05.11.05
| 53 AÑOS DE PROMULGACION DE CIUDAD
Castillos
no tan sólo es el butiá
ESPECTÁCULOS
Y DIVERSIONES DE ANTAÑO
Las
carreras de caballos
Del. Prof. Rosalío A. Pereira
"Decir
las cosas bien"
|
|