|
:: CUCHILLO DE PALO :: |
 |
|
Un felón anda suelto |
|
Aureliano
Rodríguez Larreta |
Como “todos en Uruguay
conocen”, la noticia política de esta semana ha sido la fuga
del coronel retirado Gilberto Vázquez, en momentos en que era internado
en el Hospital Militar por un supuesto mal prostático. El gobierno
uruguayo ha debido informarle a las autoridades argentinas que ya no tiene
bajo su custodia a uno de los cinco militares y policías cuya detención
y extradición ha solicitado la Argentina por delitos de lesa humanidad
cometidos en su territorio en los años 70, cuando en ambos países
imperaban regímenes dictatoriales.
Desde la mira de las relaciones exteriores, Uruguay se coloca en falta
ante un país al que le ligan las obligaciones derivadas de un tratado
bilateral de extradición. Por decisión previa del Poder
Ejecutivo, tres de los cinco sujetos (los tres oficiales retirados del
Ejército), estaban bajo la custodia del Ministerio de Defensa,
en detención administrativa que se cumplía en unidades del
arma de tierra. Por lo tanto, cabe a la ministra Azucena Berrutti la responsabilidad
política que pueda derivarse del episodio y ser eventualmente exigida
en el Parlamento, sin perjuicio de la sensibilidad institucional y personal
de una gobernante que hasta ahora ha conducido su cartera con temple,
inteligencia y acierto.
En particular habría que poner en claro qué tipo de acuerdo
o pacto, y bajo qué tipo de presiones, hizo que el Ejecutivo decidiera
dejar en la órbita de Defensa y bajo la custodia del Ejército,
a tres sujetos cuya detención preventiva correspondía al
Ministerio del Interior y concretamente a la Policía. Como ahora
se ha dispuesto, cuando ya el daño está hecho.
También cae una responsabilidad, de otra naturaleza, sobre el comandante
en jefe del Ejército, teniente general Carlos Díaz, quien
tenía bajo su mando la custodia de los tres requeridos. Por debajo
de él, a los jefes de las unidades respectivas, responsables por
las condiciones en que se hacía efectiva la detención. Y
finalmente, será necesario que se expliquen las medidas de seguridad
que se dispusieron para el traslado al Hospital Militar del supuesto enfermo,
ahora fugitivo.
En declaraciones ofrecidas el viernes 7 a Radio El Espectador, el comandante
en jefe, de forma muy correcta y como corresponde dentro de los límites
que su cargo le impone, asumió personalmente toda la responsabilidad,
afirmó que él había solicitado al presidente Tabaré
Vázquez que esos oficiales quedaran bajo custodia del Ejército,
y explicó que la detención se había realizado bajo
“palabra de honor”, de los detenidos ante él, como
es de uso en la institución cuando se cumple una sanción
y como lo impone el código de honor.
No desmintió el teniente general Díaz que, consecuente con
la responsabilidad que asume, ha solicitado el relevo al presidente de
la República, lo que significaría su pase a retiro. Pero
no antes de que la Policía recupere al prófugo, según
ha trascendido. Los militares no renuncian sino que piden la dimisión,
sin calificar su decisión como “indeclinable” ni nada
por el estilo. Corresponde a su superior, en este caso el presidente Vázquez,
calibrar la situación y considerar en ese contexto la sustitución
del comandante en jefe.
Bien haría el presidente Vázquez en denegar el pase a retiro
del comandante del Ejército y ratificarle su confianza, sin perjuicio
de los cambios y sanciones que pudieran corresponder en niveles inferiores.
El teniente general Díaz es pieza fundamental de la política
del Ejecutivo en relación a las Fuerzas Armadas y en particular
para la ejecución de la llamada “política de derechos
humanos”, que incluye una nueva interpretación de los alcances
de la Ley de Caducidad y habilita una investigación selectiva de
algunos hechos delictivos protagonizados durante la dictadura por personal
militar y policial.
Puede palparse en el ambiente la existencia de movimientos reaccionarios
vinculados a viejos personajes del régimen militar, la mayoría
de ellos en situación de retiro, que vuelven a recurrir a los peores
medios para impedir que se sepa siquiera un palmo de la verdad y que se
castigue, aunque sea en otro país, a los culpables directos de
una suma de crímenes ignominiosos.
En la misma tendencia conspirativa puede registrarse el escrito que recientemente
presentó ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo un grupo
de generales retirados, solicitando la anulación de la decisión
del Poder Ejecutivo que excluyó del alcance de la Ley de Caducidad
a un grupo selecto de aquellos delitos de lesa humanidad.
Lo que cuesta entender es que tal escrito haya sido patrocinado, como
letrado, por el ex senador y ex vicepresidente de la República
Gonzalo Aguirre Ramírez. Cuesta reconocer en él al redactor
del primer documento clandestino del Partido Nacional, previo a las negociaciones
para la salida de la dictadura, cuya publicación le costó
una clausura al semanario Opinar. Cuesta comprender que la misma persona
ponga ahora su preparación jurídica, su pluma y su firma
junto a los viejos generales del régimen que usurpó el poder
constitucional.
Aún más cuesta encontrar en ese letrado al candidato que
Wilson Ferreira Aldunate respaldó desde la prisión militar
para disputar la vicepresidencia, junto a Alberto Zumarán, en las
elecciones de 1984. Parece irreal el verle aferrado a la peor interpretación
de una ley en cuyos orígenes él mismo estuvo en 1988, sin
duda consciente de ser objeto, él junto a todo el sistema político,
de una presión militar que volvía a poner en riesgo a unas
instituciones democráticas precariamente recuperadas.
El coronel retirado ahora en fuga, antes verdugo de un régimen
oprobioso, ha traicionado las normas del honor militar al sustraerse a
su detención. Ha faltado a la lealtad hacia sus superiores y camaradas.
Por ambas acepciones de la palabra —por la crueldad anterior y por
la traición actual— se desnuda como un felón. Y lleva
su felonía al extremo de dirigirle una carta abierta al presidente
de la República, de contenido inaceptable. Además de su
criminosidad contra la humanidad, esta siniestra persona se coloca en
el campo del deshonor, y del deshonor marcial, cuya discusión ya
queda abierta al interés general..
Cuchillo
de palo anteriores
|
16.08.08
Caducidad: No anular, pero sí
derogar 
09.08.08
La Ministra, de la revista al Parlamento

02.08.08
OMC y Mercosur en la hora de la alta
política 
26.07.08
OBAMA EN LA RUTA ATLÁNTICA

19.07.08
Cacciola preso, Trócoli en
libertad 
12.07.08
Unasur (3): Consejo de Defensa en
panorama dispersivo 
05.07.08
Colombia: la “inteligencia”
inteligente 
28.06.08
Unasur (2): la estrategia del poder
regional 
21.06.08
De nuevo, la Plaza de Mayo

14.06.08
Unasur (1): primera aproximación.

07.06.08
Profundo cambio sociopolítico
en EE.UU. 
24.05.08
Consejo Sudamericano de Defensa.
Intento precipitado 
17.05.08
La chapuza nacional 
10.05.08
El balotaje, un sistema obstruccionista
y mayoritario 
03.05.08
Debatir la tributación, sin
malas artes 
26.04.08
La Justicia sólo precisa de
paz y olvido 
19.04.08
El Derecho, sin majestad ni imperio

12.04.08
Ni resolver conflictos ni prevenirlos

05.04.08
Un Mercosur irrelevante 
29.03.08
Chávez, Morales, Correa: Afinidades
y Diferencias 
15.03.08
Conflicto andino: una solución
latinoamericana 
08.03.08
Gonzalo Fernández, un tipo
con suerte 
01.03.08
Unasur ante la discordia estratégica

23.02.08
Divergencia y desconfianza en América
del Sur 
16.02.08
El consejo de Felipe y nuestra
alarma de fragmentación 
Ver archivo
de los años 2005 al 2007 |
|
|
|
:: Artículos |
16.08.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Caducidad:
No anular, pero sí derogar
09.08.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
La
Ministra, de la revista al Parlamento
02.08.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
OMC
y Mercosur en la hora de la alta política
26.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
OBAMA
EN LA RUTA ATLÁNTICA
19.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Cacciola
preso, Trócoli en libertad
12.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Unasur
(3): Consejo de Defensa en panorama dispersivo
05.07.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Colombia:
la “inteligencia” inteligente
28.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Unasur
(2): la estrategia del poder regional
21.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
De
nuevo, la Plaza de Mayo
14.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Profundo
cambio sociopolítico en EE.UU.
07.06.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Profundo
cambio sociopolítico en EE.UU.
24.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Consejo
Sudamericano de Defensa. Intento precipitado
17.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
La
chapuza nacional
10.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
El
balotaje, un sistema obstruccionista y mayoritario
03.05.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
Debatir
la tributación, sin malas artes
26.04.08
| COLUMNA |Cuchillo
de Palo - Aureliano Rodríguez Larreta
La
Justicia sólo precisa de paz y olvido
20.05.06
| Por José Ignacio López
Arriba,
en los Altos de Lircay
Resulta curioso, por decir lo menos, lo poco conocida que es esta
Reserva, cuando en ella se esconde una Cordillera imponente que guarda historias
hasta de extraterrestres.
19.11.05
| 212 AÑOS DE ROCHA
Una
capicúa insoslayable
05.11.05
| 53 AÑOS DE PROMULGACION DE CIUDAD
Castillos
no tan sólo es el butiá
ESPECTÁCULOS
Y DIVERSIONES DE ANTAÑO
Las
carreras de caballos
Del. Prof. Rosalío A. Pereira
"Decir
las cosas bien"
|
|